Reseña biográfica de Florentino Azpeitia Moros

diatomeas

Florentino Azpeitia nació en 1859 en Ateca, provincia de Zaragoza. Cursó la enseñanza primaria en su localidad natal. Para la enseñanza secundaria fue a Zaragoza. Consiguió el título de Bachiller en 1873. En el curso 1873-1874 realizó estudios en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Zaragoza. Sin embargo, se trasladó a Madrid en 1875 con el fin de estudiar Ingeniería de Minas. 

Este cambio pudo deberse a que en la Universidad de Zaragoza se eliminaron los estudios de ciencias a excepción de los de la Facultad de Medicina. Además los ingenieros de Minas  contaban con un notable reconocimiento y perspectivas laborales debido a las numerosas explotaciones mineras que había en el país, añadido a la necesidad de realizar y completar el mapa geológico de España. 

Azpeitia viajó a Madrid en 1875 y empezó los cursos preparatorios para entrar en la entonces llamada Escuela especial de Ingenieros de Minas. Tuvo que adaptarse a un cambio del plan de estudios en el que para ingresar en la escuela se requerían buenos conocimientos de matemáticas y dibujo lineal. Comenzó por fin la carrera en el curso 1879-80.

Durante sus estudios recibió clases de Lucas Mallada y Pueyo sobre paleontología, lo que fue de gran interés para él. En este tiempo también es reseñable su relación con el médico y malacólogo Joaquín González-Hidalgo y Rodríguez. Esto le permitió conocer científicos españoles y extranjeros con los que poder intercambiar tanto conocimientos como ejemplares de conchas de moluscos. Asimismo desarrolló una importante amistad con su compañero de estudios y experto en diatomeas Domingo de Orueta y Duarte.

Para completar los estudios es necesario experiencia en una mina del Estado, pero antes de trasladarse a Huelva, se casa con Dolores Florén del Río en 1884. En Huelva estuvo hasta 1886.

En julio de 1886 regresó a Madrid y formó parte del Cuerpo de Ingenieros de MInas. Pasó a trabajar en el laboratorio de la Escuela Especial de Ingenieros de Minas. De ahí continuó a la Comisión del Mapa Geológico de España. Este trabajo era de tipo técnico, en el sentido minero e industrial, lo que se alejaba de su interés naturalista. En 1894 consiguió el título de Ingeniero de Minas y dos años después se convirtió en profesor de Geología y Paleontología de la Escuela Especial de Ingenieros de Minas. 

En 1897 fue admitido en la entonces llamada Sociedad Española de Historia Natural, de la que fue numerario hasta su fallecimiento y miembro bastante activo. También formó parte de la Sociedad Aragonesa de Ciencias Naturales, primero como socio numerario y después como socio fundador. En 1898 dejó el cargo de vocal en la Comisión del Mapa Geológico de España y se convirtió en profesor agregado o afecto de la Escuela Especial de Ingenieros de Minas. 

En 1905 logra el cargo anual de vicepresidente de la Real Sociedad Española de Historia Natural. De su labor docente añadido a las clases de Geología y Paleontología en la Escuela Especial de Ingenieros de Minas estuvo la asignatura de Criaderos de minerales e Hidrología subterránea. Sin embargo, a partir de 1907 se dedicó en exclusiva a la clase de Paleontología.

En 1908 participó en el Congreso de Zaragoza de la Asociación Española para el Progreso de las Ciencias. En ese congreso presentó en la Sección de Ciencias Naturales la comunicación titulada La Diatomología española en los comienzos del siglo XX. En 1911 se publicó la obra completa.

En 1912 con motivo de sus conocimientos en malacología formó parte de la comisión de estudio del las colecciones de moluscos de Joaquín González-Hidalgo por parte del Museo Nacional de Ciencias Naturales. Finalmente las colecciones fueron adquiridas por el museo tras un informe favorable de los expertos.

En 1913 ocupó el cargo anual de presidente de la Sociedad Aragonesa de Ciencias Naturales. En 1918 su posición en la escala del Cuerpo de Ingenieros de MInas pasó a ser la de Ingeniero Jefe de primera clase y en 1921 ascendió a Inspector general. En 1920 formó parte de los socios fundadores de la Sección de Madrid de la Sociedad Ibérica de Ciencias Naturales.

En 1921 solicitó el cese de su labor docente en la Escuela Especial de Ingenieros de Minas. Tras esto Azpeitia se dedicó a la publicación de trabajos malacológicos valiéndose de sus conocimientos de paleontología. Los nombramientos en instituciones siguieron. En 1922 fue correspondiente de la Academia de Ciencias Exactas, Físico-Químicas y Naturales de Zaragoza. En ese mismo año tomó posesión del título de académico numerario de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de Madrid.  

En 1923 se le otorgó la jubilación del Consejo de Minería con los honores de Jefe Superior de Administración civil en reconocimiento a sus méritos. La jubilación no detiene la labor naturalista de Azpeitia. En 1923 ocupó el cargo de vicepresidente de la Sección de Madrid de la Sociedad Ibérica de Ciencias Naturales y al año siguiente el de presidente. Entre 1928 y 1930 fue contador en la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de Madrid y en 1929 participó en la Comisión de Bibliografía de la Real Sociedad Española de Historia Natural. Azpeitia falleció en Madrid en 1934.

Referencias

Alvarez Halcón, R. 1997. Aproximación a la vida y obra del naturalista Florentino Azpeitia Moros (1859-1934). Llull. Sociedad Española de Historia de las Ciencias y de las Técnicas, 20, 7-57. Zaragoza.

Teixidó Gómez, F. «Florentino Azpeitia Moros», en Real Academia de la Historia, Diccionario Biográfico electrónico (en red, https://dbe.rah.es/biografias/20623/florentino-azpeitia-moros )

Crédito imagen: Wikimedia Commons

Entradas relacionadas

Deja tu comentario